viernes, 19 de octubre de 2007

Old Habits Die Hard

Pues sí que es difícil deshacerse de un plumazo de las arraigadas costumbres que tenemos, unas más que otras. Por ejemplo, dejé el cigarro y ni siquiera porque me parezca un lujo gastar en tabaco sino porque no he sentido la necesidad. Ah, pero eso sí, no puedo dejar de escuchar mi adorada "Taquilla". Aquí estoy en la biblioteca, "trabajando" en mi interesantísimo ensayo sobre los reportes de la Asociación de Misioneros Welseyanos durante el siglo XIX, escuchando por la maravillosa WWW a mi Kermit precioso, adorado.

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