Acabo de registrar mi voto para elegir las nuevas 7 maravillas del mundo y la culpa me mata. Traicioné el sueño bolivariano. ¡Perdóname Atahualpa, perdóname glorioso Imperio Inca! Machu Picchu quedó fuera de mi voto.
Las 7 nuevas maravillas del mundo según Grisell (en estricto orden alfabético):
La Acrópolis, Angkor, Chichén Itzá (o como es mejor conocido por algunos turistas anglosajones: Chicken Itza), el Coliseo romano, la Gran Muralla China, Stonehenge y el Taj Mahal.Quizás pude catafixear el Taj Mahal pero se ve tan hermoso e impresionante que ni lo pensé. Además de Machu Picchu me hubiera gustado darle un voto a la Plaza Roja pero... ¿la Opera de Sidney, el Cristo brasileño, la Estatua de la Libertad, la Torre Eiffel, el castillo alemán? Are you serious. Ni como hazaña humana ni como símbolo cultural tienen algo qué pelear con las demás opciones. Y sí, ya sé que la Estatua de la Libertad fue tremendamente significativa para los pobrecitos inmigrantes europeos que huían de hambrunas, miseria, represión y epidemias. Aún así lo sostengo... nada que ver. Y si entra en la selección final voy a abuchear como mis distinguidos y bien educados compatriotas abuchearon a Miss USA en el certámen de Señorita Universo.
Ayer, en plática relativa al asunto, Grayeb me dijo que para él San Pedro debería de estar entre las opciones. Coincido pero, particularmente, yo elegiría a la Capilla Sixtina. No puedo alardear de conocer mucho mundo pero sí he podido viajar por parte de Europa y recuerdo claramente que la Capilla Sixtina ha sido el único lugar que literalmente me dejó con la boca abierta.
Ya veremos qué decide la comunidad internacional... eso sí, si Chichén queda excluida yo voy a iniciar un movimiento mundial de reclamo exigiendo el voto por voto. No podría ser de otro modo, faltaba más.
1 comentario:
Ya vendra Tupac Amaru a jalarte las patitas.
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