viernes, 4 de mayo de 2007

MA-RA-VI-LLO-SA función evocativa

A continuación mi lista de motivos para leer Los Miserables de Víctor Hugo:


1. Si usted es de las personas que valora una obra artística por su capacidad de entretenerlo lea este libro. Quiere suspenso: Jean Valjean escapa exitosamente de angustiosas persecuciones con más estilo que todos los James Bond juntos. Quiere romance: contiene idílica, etérea y triunfante trama amorosa. Quiere aventura: encontrará crímenes perpetrados por una temible banda de maleantes, escapes de prisión, sangrientos enfrentamientos en las calles de París, enterramientos de vivos... Quiere drama: niños de la calle, explotación, prostitución... Quiere historias entrelazadas: ni en tres vidas más Guillermo Arriaga podría tejer una historia de vidas cruzadas mejor que esta. Quiere un final feliz: no voy a contar el final pero es feliz.
2. Si a usted lo que le interesa es analizar a los personajes y su construcción psicológica lea este libro. Gozará desentrañando las disyuntivas morales y éticas a las que se enfrentan internamente Javert, Valjean, Marius y Fantine en situaciones límite.
3. Si lo que anhela es un libro que, además de contar una historia emocionante, exponga profundos y variados temas de reflexión lea este libro. Algunos ejemplos: historia urbana de París (incluyendo interesantísimos capítulos sobre la red de desagüe de la Ciudad Luz), raíces etimológicas del argot hablado por las clases bajas de París, historia militar (recrea magistralmente la batalla de Waterloo), el papel Iglesia (particularmente los conventos femeninos) en la sociedad pos-Revolución Francesa...
4. Si usted es mexicano lea este libro. Cualquier compatriota lleva dentro una inconsciente tendencia culturalmente heredada que nos inclina a gustar del melodrama. Aunque lo intentemos ocultar, no podemos resistirnos a la historia de la mujer inocente engañada, abandonada y forzada a la perdición moral; así como la historia del héroe humilde, sacrificado, redimido.
5. Si usted es historiador lea este libro. A través de su obra Hugo se descubre como un hombre consciente de su historicidad; nunca oculta su postura político-ideológica sin que esto afecte sus atinadas reflexiones sobre la historia de su país, dignas de cualquier historiador de carrera. 50 años antes de las contribuciones de los annalistas, en pleno apogeo positivista, abre propuestas de análisis que entrarían dentro de la historia social, cultural e, incluso, de las mentalidades. Dato anecdótico para los mexicanos: como parte de una reflexión sobre emperadores nuestro Agustín de Iturbide recibe mención.
6. Ante todo, si usted se siente abrumado por el cambio climático, la guerra en Irak, el desempleo, la inequitativa distribución de la riqueza y todos los problemas sociales de nuestro tiempo lea este libro. Extrapole y permita que el optimismo de la segunda mitad del siglo XIX reviva la fe perdida en la humanidad.
Hugo no fue un literato, ni un sociólogo; tampoco un simple político. No fue un historiador; no fue un filósofo; no fue un patriota. Ni hombre preocupado por los problemas sociales de su época, ni hombre creyente en las certidumbres científicas y el progreso humano. Hombre de pluma y de acción, Hugo fue algo superior, algo que engloba todo lo anterior, algo que está en peligro de extinción; Hugo fue ante todo un HUMANISTA. Y la lectura de su obra, más que mero entretenimiento, me devuelve el optimismo. Y espero que haga lo mismo por todos quienes lean esta novela. De todas las citas que me conmovieron a lo largo de mi lectura escogí una que quiero compartir:
Notre civilisation, oeuvre de vingt siècles, en est à la fois le monstre et le prodige; elle vaut la peine d'être sauvée.
AMÉN
7. Finalmente, si usted es fervoroso discípulo de Diana Conde lea este libro. Le puedo asegurar que las funciones evocativa, conceptual, simbólica, afectiva y musical son simple y sencillamente MA-RA-VI-LLO-SAS.

1 comentario:

Miryam dijo...

JAJAJA!!! Te quiero!