En el verano de 1996 mi papá nos llevó de viaje a Glorita, a mi tía Pibis y a mí; 19 días visitando ciudades del norte de EU y Canadá oriental. En una librería del centro de Quebec compré los tres volúmenes de la edición de bolsillo de Los Miserables. Sin duda, se trató de todo un acto de fe puesto que yo no sabía nada de francés. Decidí que iba a aprender el idioma con el único propósito de leer el clásico de Hugo en su versión original y, olvidando mi inevitable tendencia a postergar lo postergable, a mi retorno me inscribí en la Alianza Francesa.
No tengo disculpa alguna; me tardé más de la cuenta pero finalmente ayer terminé la novela. Ayer terminé el monumento literario de Víctor Hugo y puedo asegurar que no pude haber encontrado mejor motivo para aprender una lengua extranjera. Las anécdotas del relato medular son ya de dominio popular. La infinidad de adaptaciones -de entre las cuales me gustaría hacer mención de una mini-serie televisiva que dejó una perdurable impresión en mí cuando la ví en mi tierna infancia en el canal 9, cuando el canal 9 era el "canal cultural" de Televisa, con Diana Bracho en el papel de Cosette y un actor famoso de apellido Bustamante como Jean Valjean- han colaborado al conocimiento generalizado de la obra. ¡Cuidado! Esta circunstancia podría dar pie a ideas funestas. Habrá quien piense: "Si ya sé lo que va a pasar, ¿para qué leer más de 1500 páginas?" Pues yo se los voy a decir... pero mañana. Buenas noches.
1 comentario:
Querida Putumayo,
Me da gusto que hayas logrado tu cometido, se siente rico aprender un nuevo idioma. Con respecto al 5 de mayo, a lo que me refiero es que aca no ira UN solo mexicano al restaurante, iran gringos que ni siquiera saben que sucedio el 5 de mayo y que quieren una escusa para chupar. Osea, el proposito de la fecha se va al traste. En fin, hoy celebrare muy a mi manera oyendo rock en espaniol de los ochentas, tu que haras mi querida reinis??? Leeras esa novelita francesa?? Ironico no crees?????
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