miércoles, 9 de mayo de 2007

3 películas 3 -2a. parte-

Personalmente, disfruto mucho del cine nórdico contemporáneo, tanto de las películas que se adhieren a los postulados del manifiesto dogma como de otro tipo de propuestas -Allegro, Reconstrucción o el cine con la marca distintiva de Lars von Trier-. Temáticas trágicas, mejor dicho sórdidas, experimentadas con un temperamento que se mueve dialécticamente entre largos periodos de contención y repentinas explosiones emocionales. Por lo menos en mi imaginario personal, esta dinámica caracteriza a dicha sociedad.
Jorge, Caro, Pabón ¿v? y yo vimos el domingo pasado una película danesa que estuvo nominada en los pasados Oscares como mejor película extranjera. Honestamente, estaba predispuesta a que Después de la boda siguiera en el mismo tenor al que me han acostumbrado otras películas danesas. En lugar de eso, la directora nos regaló un melodrama, de esos que nos gustan con pasión loca a los mexicanos pero que en un ambiente tan distante y distinto me pareció algo diluido, fuera de lugar. Bueno, tan telenovelero y familiar nos resulta el argumento que Jorgito desentrañó toda la historia antes de que acabara el primer cuarto de la película. (Y recordemos que a Jorgito usualmente se le dificulta hilar argumentos cinematográficos).
Mención especial merece la actuación del actor que interpreta a un magnate agónico. Se antoja fácil, en tan tremebundo argumento, que los personajes se desborden hasta caer en el ridículo. Este actor, cuyo nombre desconozco, ofrece una emotiva actuación, particularmente hacia el final cuando, después de haber celebrado su cumpleaños en compañía de todos sus amigos, quienes ignoran que será el último, pierde la compostura gritando, suplicando, en la intimidad de su alcoba: "no quiero morir". La siguiente escena es su cortejo fúnebre.
En resumidas cuentas, se trata de la historia de un ejemplar esposo, padre devoto, exitoso empresario de mediana edad que sufre una enfermedad terminal y, sin decir nada a su familia, se aboca a dejar todo preparado para su muerte, convenciendo al padre biológico de su hija mayor, un idealista danés dedicado a construir un orfanatorio en un paupérrimo villorio hindú, que ocupe su lugar una vez que entregue el equipo. Si quieren véanla pero luego no me digan: "esa película yo ya la ví", porque les advierto que esta historia ha sido contada hasta la saciedad varias comedias de Televisa. Quieren ver interesante cine nórdico mejor renten las cuatro primeras películas dogma: Festen, Los Idiotas, Mifune y The King is Alive.
Mañana les cuento de Venus, la que más me gustó de las 3 películas 3.

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