viernes, 19 de octubre de 2007

Gaudeamus Igitur

Ah, la vida universitaria. Estoy cursando mi maestría en una de las dos universidades anglófonas de la ciudad pero, por sugerencia de mi asesora de tesis, inscribí una clase en la Université de Montréal (francófona). Yo diría que es como tomar la mitad de las clases en cualquier universidad privada del DF y la otra en mi añorada Máxima Casa de Estudios.
Los miércoles que voy a la UM me transporto a la H. Facultad de Filosofía y Hierbas: los cubículos de estudiantes, los anuncios de cineclubes, los compañeros repartiendo folletos de resistencia huelguística ante la amenaza del aumento de colegiaturas en la cafetería, vestimenta relajada -por no decir descuidada, digamos valemadrista-...
Después regreso a McGill y todo es más serio, gente vestida con atuendos fresoides, no hay ruido en los pasillos, todos son "low talkers", los policías hacen rondas contínuas por cada piso de la biblioteca...
Les pregunté a mis compañeros locales de ambas escuelas si notaban la diferencia y me dí cuenta que, por lo menos en ese aspecto educativo, los anglo canadienses y los franco canadienses conviven ignorándose mutuamente; ninguno había ido a la otra universidad, ni siquiera a la biblioteca o a buscar a algún amigo. Viven voluntariamente en el régimen de separación de repúblicas.

Old Habits Die Hard

Pues sí que es difícil deshacerse de un plumazo de las arraigadas costumbres que tenemos, unas más que otras. Por ejemplo, dejé el cigarro y ni siquiera porque me parezca un lujo gastar en tabaco sino porque no he sentido la necesidad. Ah, pero eso sí, no puedo dejar de escuchar mi adorada "Taquilla". Aquí estoy en la biblioteca, "trabajando" en mi interesantísimo ensayo sobre los reportes de la Asociación de Misioneros Welseyanos durante el siglo XIX, escuchando por la maravillosa WWW a mi Kermit precioso, adorado.

viernes, 5 de octubre de 2007

Dedicado a Mónica Rodríguez de la Parra

Hoy es el cumpleaños 27 de mi amiga Monks y mientras espero a que me dé audiencia en el messenger ejercitaré mi creatividad literaria, aletargada desde que dimos por terminada la práctica asidua de redactar cadáveres exquisitos-cancioneros-exámenes a Yale.
Semblanza previa:
Mónica y yo estudiamos 15 años en la misma escuela y nunca nos enteramos de nuestra mutua existencia hasta el año '93, mismo en el que iniciamos nuestra educación media. Las coincidencias alfabéticas nos hicieron sentarnos en pupitres contiguos, yo delante de Ortuño y ella delante de Isra Sánchez.
Sería abrumador intentar relatar los buenos momentos vividos en su compañía, de modo que me limito a lo siguiente. Gracias Mónica por ayudarme con mis láminas de actividades estéticas, dibujo y diseño; gracias por entregarme, una a una, las láminas del calendario de Daniel Day Lewis; gracias por acompañarme a ver a La Ley y sentir el sudor de Beto Cuevas en tu frente; gracias por consolarme cada cuatro años que pierde la selección y soportar mis llantos cuando mis programas de pascal se enciclaban en tu computadora; y gracias por ayudarme a satisfacer mi fetichismo con las cucharas aunque significara robar propiedad de restaurantes varios.
Ahora sí, de mi ronco pecho:

Muy talentosa para las artes y manualidades
Orgullosa fan de Fobia, Miguel Bosé y Magneto
Nunca la verán quejándose del aire acondicionado
Incansable jugadora de continental y ping pong
Creativa al usar el pantone, photoshop y el dreamweaver
Amiga hasta de los que "no son su tipo de persona"

Feliz Cumpleaños Rodríguez, que cumplas muchos más. Te quiero.

domingo, 23 de septiembre de 2007

Con cara de what?

Es de esperarse que cuando una persona se incorpora a una cultura extranjera, se suscitarán momentos que, al ser contrastados con nuestra perspectiva foránea, nos dejen rascándonos la cabeza. Llevo meramente una semana aquí pero ya me han dejado perpleja. Repasemos.
Primer caso. "La cultura de la fotocopia"
Como es de todos sabido, las fotocopias son un recurso vital para un universitario; particularmente si se estudia una carrera en la que hay que leer hasta cuando se está dormido, los compañeros son tan o más ñoños que uno y hay que estar a la altura de las circunstancias y la lucha por los libros en la biblioteca es rapaz.
En McGill, algunos profesores organizan previo al inicio del curso todo el conjunto de artículos, capítulos y lecturas para todo el semestre. Después la universidad se ocupa de pagar los derechos de autor correspondientes, sacar fotocopias, engargolarlos con una pinchurrienta cubierta y venderlos en la librería oficial. Ingenua de mí al pensar que siendo material obligado para los estudiantes los precios serían moderados.
Pues resulta que el engargolado de copias de uno de mis seminarios costaba 102 dólares, leyeron bien 102 dólares. JA! Al ver el precio no pude más que reir y pensar: "qué clase de zoquete va a comprar un bonche de copias a ese costo cuando se puede sacar el libro de la biblioteca o fotocopiar por tu cuenta". Llego a la clase y todos con su copia !!!!!!! Dos minutos después llega un compañero que viene de Nueva York con un engargolado igualito pero piratísima y les dice con sorna: "Saqué de la biblioteca el original que está en reserva, fui a la fotocopiadora de la esquina y en 45 minutos me lo fotocopiaron y engargolaron por 10 dólares". BABOSOSOS.
Por supuesto, yo ya había tomado la misma determinación que el compañero pero por si las moscas le pregunté a una maestra si aquí eso se consideraba ilegal -no fuera a terminar en el tanque por fotocopiar libros de la biblioteca-. Me dijo que es legal mientras sea con fines educativos y no lucre con las copias.
Segundo caso. "Una limosnita por favor"
En México no se puede pasar un día sin encontrar a alguien que pida caridad en los semáforos, en el transporte público, en la acera.... Por lo general, se trata de "adultos mayores" cabecitas de algodón, mujeres indígenas cargadas de chilpayates o personas con algún impedimento físico. Otro tipo de personas pide dinero pero siempre a cambio de algún "servicio" (cuidar el coche, limpiar el parabrisas, tragar fuego para nuestro entretenimiento).
Pues aquí los mendigos tienen mi edad, no les falta ningún miembro del cuerpo y más bien los veo robustos, perfectamente capaces de conseguir algún trabajo. Todavía tienen el cinismo de portar carteles: "Deme dinero para comer o para mis cigarros" !!!!!!!!! "Because we all need help sometimes" ¿¿¿¿???? Cierto, muy cierto. Pero pues ayúdate que yo te ayudaré ¿no?
Tercer caso. "La ignorancia avanza 1 KM"
Yo creo que lo más común son los equívocos referentes al lugar de origen. Por ejemplo,
"So, you come from Mexico... what kind of art do you have there?... like, mayan art?" Palabras de una estudiante de licenciatura en McGill que me había platicado durante 15 minutos de sus vastas experiencias en Italia y los detallados estudios sobre las iglesias romanas, su especialización en historia del arte... BLA, BLA, BLA...
Un anuncio de radio exhorta, con musica salsera de fondo, a vacacionar en CANCÚN, YUCATÁN... Pos a dónde chingados irán???

viernes, 21 de septiembre de 2007

Libro Segundo: De la vida en la isla de Montreal

Pues el libro primero fue breve pero... ¡qué chingaos! es mi blog y yo hago con mi blog lo que me viene en gana así que procedo a inaugurar felizmente un nuevo capítulo.
Antes de comenzar, quiero hacer acto de penitencia por haber tenido una actitud negligente y poco seria con el compromiso de bloggear. Sin querer justificarme de manera burda quiero aclarar que mi falta de entradas se debió a los extenuantes y sufridos trámites migratorios a los que me enfrenté durante los últimos dos meses. Sin embargo, ahora, libre de tales preocupaciones, puedo retomar esta sana costumbre.
Desde luego que el hecho de estar fuera de mi Mexiquito, experimentando la vida universitaria en la primer mundista provincia de Quebec, resulta una mayor motivación para escribir. De modo que prometo solemnemente reportar constantemente las anécdotas, situaciones chuscas y aventuras que protagonice durante mi estancia en estos lares.
Lo firmo y lo cumplo.

jueves, 14 de junio de 2007

Pa' la raza

El fin de semana pasado hice un viaje relámpago a Monterrey para asistir a la boda de mi primo Alito. Salvo una ocasión en la que hice escala en el aeropuerto de la Sultana del Norte, nunca había visitado la ciudad. A continuación les comparto mis impresiones sobre la segunda ciudad más importante de nuestro país. Quiero dejar claro que mis comentarios se basan en una muy corta estancia y, por lo tanto, son simplemente una fugaz primera impresión.

* Los regios tienen una manera salvaje de conducir. Por supuesto, no es algo que a los capitalinos nos impresione mucho pero a mi pobre tío Ricardo, que está acostumbrado a manejar en Bucerías, Nayarit, no le fue muy grato que digamos. En las 24 horas que estuve en Monterrey y sus municipios conurbados presencié 3 choques.
Además, para darle un toque siniestro, el asfalto tiene una composición especial que, según tengo entendido, hace que sea extremadamente resbaloso. Mientras yo estuve no llovió, sin embargo, cada vez que cualquier auto frenaba se escuchaban rechinidos excesivos, como si todos estuvieran quemando llanta en cada alto.
* Los hombres regios bailan las norteñas y los huapangos mejor que las mujeres.
* No son mitos: el acento norteño, el calor sofocante, la popularidad avasalladora de la música norteña (En la boda no hubo otra música para bailar y todos la bailaban con maestría, claro, todos menos la mesa de los fuereños).
*Son mitos: la Macro Plaza (yo pensaba: "ha de ser una plaza tan MACRO que me va a dejar con la boca abierta"; pues la verdad está X, nada que yo calificaría como MACRO), el cabrito y la machaca. Según mi primo los regios no comen ninguno de estos alimentos representativos de aquellos lares; el primero porque todos saben que otro tipo de carnes, como las arracheras, son superiores y la segunda porque es demasiado cara para la población en general.
* No percibí el anti-chilanguismo que he sentido en otros estados de nuestra república, particularmente con los jalisquillos. Créanme que es fácil identificar a los chilangos en cuanto abrimos la boca y todos los regios con los que tuve contacto, no solamente la familia de la esposa de mi primo, se portaron en extremo amables. Además, se sentía el sentimiento de apoyo al equipo de todos, el emblema cultural de unidad nacional más reciente. Montones de regios portando la verde (por supuesto, antes de la derrota con Honduras).
* El tardío y difícil proceso de conquista y colonización del norte novohispano, sin duda afectó mucho en lo tocante al legado arquitectónico e histórico. La Catedral es decepcionantemente modesta. Oaxaca tiene pinchemil iglesitas más interesantes que la Catedral de Monterrey. Hay un sólo edificio de gobierno antiguo, los demás inmuebles que rodean la Macroplaza no son nada de llamar la atención.
* De que hay dinero, hay dinero. Especialmente se nota en la infraestructura. Construyeron un paseo coquetón que sigue por varios kilómetros el cauce de un río artificial.
A pesar de que el festejo terminó a altas horas de la madrugada decidí no desperdiciar mis pocas horas en la capital neoleonense y me desperté temprano para visitar el Museo de Historia Mexicana.
Como ya mencioné, Nuevo León, fuera de la zona mesoamericana, no cuenta con un imponente legado pre-hispánico y, su historia colonial es particular pero alejada de la zona centro-sur, colonizada rápida y exitosamente. Por estos motivos, lógicamente su colección de piezas históricas no es nada del otro mundo.
No obstante, el museo es notable. La arquitectura es muy atractiva y la museografía es excepcional. Un museo que, careciendo de material, resulta didáctico y hace la historia atractiva para los visitantes de todas las edades. Museo que no privilegia la historia política sino que incluye equilibradamente los aspectos económico, religioso, cultural, científico.
Pantallas interactivas, un vagón de tren revolucionario, proyecciones, recreación de calles y hogares de los 40's y 50's (sí, del México que se nos fue), maquetas, calendarios prehispánicos interactivos.
Estaría bien volver en otra ocasión con más tiempo y conocer otros sitios turísticos y museos para enriquecer mis observaciones pero debo confesar que antes de volver a Monterrey, elegiría otro destino turístico mexicano.

domingo, 3 de junio de 2007

Proyectos

Mi inquieta cabecita loca ha ideado dos distintos proyectos que ahora les comento, en primera instancia, para compartirlos con ustedes y, en segundo término, para pedirles que ejerzan una amistosa presión que me permita bloquear mis impulsos de procastinación.
Me he propuesto escribir un articulito basado en mi tesis de licenciatura para enviarlo a una publicación estadounidense, The Journal of Popular Culture. La verdad es que esto de bloguear ha sido de mucha ayuda para retomar la costumbre de redactar y dar clases de inglés mantiene muy fresca mi gramática inglesa, de modo que, si me dedico a esta tarea, en poco tiempo tendré mi artículo.
El segundo proyecto es añejo, lo concebimos Champi Salcedo y yo cuando todavía estudiábamos en la gloriosa facultad de filosofía y hierbas. Dadas las circunstancias, la idea de editar una revista, ha cambiado, en principio, para transformarse en una revista en línea. Mi idea inicial es empezar un espacio para exponer trabajos de compañeros historiadores jóvenes que todavía no tienen la oportunidad ni las conexiones para ser publicados en revistas académicas reconocidas. Por el momento, la idea de hacer una revista de historia pensada para un público más amplio quedaría en stand by. Hay mucho qué planear y discutir pero lo primero es concretar la reunión de la próxima semana con Armando. Ya veremos en qué acaba... lo más seguro es que mi ingenioso plan de incluir a Nacho Bernal en el proyecto será vetada.
Por favor, ahora que saben mis propósitos, les suplico que no duden en inquirir periódicamente sobre su desarrollo.